Sabemos que la adolescencia es una etapa llena de inquietudes, preocupaciones e inseguridades. Crecer conlleva una cierta cuota de sufrimiento que nuestros alumnos o hijos no siempre son capaces de expresar ni nosotros de percibir. A menudo, se sienten extraños, raros, incomprendidos o enfadados. Pensamos que las hormonas son las responsables y que todo está dentro de la normalidad; pero cuando escuchamos las cifras de enfermedades mentales en edades tempranas, nos preguntamos cómo podemos ayudar a nuestros alumnos o hijos a navegar por los cambios que atraviesan, las presiones sociales y las emociones intensas que caracterizan este viaje.
Más allá de las etiquetas y entendiendo que determinadas conductas no deben categorizarse como trastornos o como patologías, los adolescentes acuden a los especialistas de salud mental a causa de episodios o procesos de ansiedad, depresión, trastornos de conducta alimentaria, autolesiones e incluso ideación suicida.
¿Cuáles son los factores que afectan la salud mental en adolescentes?
Cambios biológicos en la pubertad
La pubertad trae consigo una avalancha de cambios hormonales que afectan su estado de ánimo, sensibilidad y energía. Estos cambios pueden hacer que se sientan extraños o incómodos incluso consigo mismos
Desarrollo cerebral
El cerebro adolescente, a pesar de su apariencia adulta, aún está en construcción, especialmente las áreas responsables del control de impulsos, la toma de decisiones y la regulación emocional. Esto explica por qué a veces actúan impulsivamente o tienen dificultades para controlar sus emociones.
Presión social en la etapa adolescente
La adolescencia es la etapa de la búsqueda de identidad, de pertenencia a un grupo. La presión por encajar, por ser aceptado, puede ser enorme, generando ansiedad, inseguridades y, en algunos casos, llevando a nuestros hijos a tomar decisiones que normalmente no tomarían.
Influencia de las redes sociales
Las redes sociales, omnipresentes en la vida de nuestros alumnos o hijos, pueden ser una herramienta poderosa para conectar, pero también un arma de doble filo. La comparación constante con vidas idealizadas, la presión por la imagen, el ciberacoso, son sólo algunos de los peligros a los que se enfrentan. No te pierdas: ¿Cómo prevenir el phishing o ciberacoso?
Acontecimientos vitales
La vida no siempre es un camino de rosas. Experiencias como la separación de los padres, un cambio de escuela, la pérdida de un ser querido o un fracaso académico pueden dejar huellas emocionales que, sin el apoyo adecuado, pueden ser difíciles de procesar.

Señales de alerta sobre la salud mental en adolescentes
Como docentes, como padres, somos los mejores observadores del comportamiento de nuestros adolescentes. Es importante estar atentos a cualquier cambio que pueda indicar que algo no anda bien:
- Aislamiento social: Si nuestro alumno o nuestro hijo se aísla, pasa mucho tiempo solo en su habitación y evita el contacto con amigos y familiares.
- Cambios en el estado de ánimo: Cambios bruscos de humor, irritabilidad, tristeza persistente o pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
- Cambios en el apetito y el sueño: La falta de apetito, la pérdida de peso, los atracones de comida, la dificultad para conciliar el sueño o el insomnio.
- Bajo rendimiento escolar: Un descenso repentino en el rendimiento académico, la falta de concentración o dificultad para seguir las clases.
- Conductas de riesgo: El consumo de alcohol o drogas, las autolesiones, la promiscuidad sexual, son conductas de riesgo que pueden indicar un intento de escape del dolor emocional.
- Verbalizaciones de desesperanza: Si nuestro alumno o hijo expresa sentimientos de desesperanza, falta de sentido a la vida, pensamientos sobre la muerte o el suicidio, debemos buscar ayuda profesional inmediatamente.
Estrategias para familias: fomentando el bienestar emocional
La salud mental de nuestros niños y adolescentes se construye en el día a día, en cómo enseñamos a afrontar lo indeseable o, incluso, lo doloroso. Nuestro ejemplo será un referente en este aprendizaje.
Cuidar la salud mental no es sólo una cuestión de evitar problemas, sino de aprender a gestionarlos. Ayudar a esquivar la frustración de los golpes y las caídas (tanto físicas como emocionales) no les ayuda a enfrentarse a los problemas que, inevitablemente, aparecerán.
9 formas de cuidar la salud mental en adolescentes
A continuación compartimos algunas recomendaciones que contribuyen a poner las bases del bienestar emocional:
1. Crear un entorno seguro y de apoyo
Es fundamental que nuestros adolescentes se sientan seguros en casa y no pierdan la esperanza de que podemos ayudarles en caso de que lo necesiten.
2. Fomentar una comunicación abierta
Debemos hablar abiertamente sobre los problemas y animar a nuestros alumnos e hijos a compartir sus pensamientos y sentimientos. La familia debe ser un lugar donde poder expresar las emociones sin miedo a ser juzgados.
3. Establecer límites con la tecnología
Limitar el tiempo frente a las pantallas y fomentar actividades fuera de línea puede ayudar a reducir el riesgo de problemas relacionados con el uso excesivo de la tecnología.
4. Promover hábitos saludables
Una dieta equilibrada, ejercicio regular y suficiente descanso son esenciales para la salud mental y física. En nuestro colegio optamos por menús saludables combinados con actividades deportivas para un correcto desarrollo de nuetsros alumnos. Descubre: ¿Cómo debe ser un menú escolar saludable?
5. Enseñar habilidades de afrontamiento
Ayudar a nuestros adolescentes a desarrollar habilidades para manejar el estrés, la ansiedad y la frustración les permitirá afrontar los desafíos de la vida de manera más saludable y resiliente.
6. Aprender de los errores
La duda y la equivocación forman parte del aprendizaje; sin embargo, vivimos en un tiempo en el que debemos ser demasiado perfectos. Promover la reflexión acerca de las fortalezas y debilidades a partir de un autoconcepto ajustado promoverá una adecuada gestión de las expectativas y mejorará su autoestima.
7. Fomentar actividades que disfruten
Animarlos a participar en actividades que les gusten, como deportes, arte o música, puede mejorar su estado de ánimo. No te pierdas la amplia oferta de actividades extraescolares de nuestro colegio. ¡Apunta a tus hijos y ganarán en conocimiento y calidad de vida! Inscripciones a extraescolares en San Gabriel.
8. Estar atentos a los cambios de comportamiento
Debemos estar atentos a cualquier cambio significativo en sul comportamiento, como aislamiento social, cambios en el apetito o problemas de sueño.
9. Buscar ayuda profesional cuando sea necesario
No debemos dudar en buscar ayuda profesional cuando vemos que los síntomas persisten o le inhabilitan. Un psicólogo o psiquiatra puede proporcionar el apoyo y tratamiento adecuado.
La educación emocional de los adolescentes es nuestra prioridad
Recordemos que no estamos solos en este camino. Hay muchos recursos disponibles para apoyar a nuestros alumnos o hijos y a nosotros mismos. Juntos, podemos construir una comunidad donde el bienestar emocional sea una prioridad. Con este objetivo, en el colegio San Gabriel, trabajamos la educación emocional en Infantil y Primaria, participamos en programas de promoción de la salud física y mental en Secundaria y estamos siempre dispuestos para brindar apoyo y colaboración a todo nuestro alumnado.
Nuestra atención personalizada e inclusiva, el desarrollo del talento, la integración de la música como parte importante de currículo y nuestro entorno en conexión con la naturaleza contribuyen a hacer de nuestro colegio un lugar propicio para un desarrollo integral.
Laura Yus
Orientadora



