Trabajo por proyectos

 

El trabajo o aprendizaje por proyectos es una de las experiencias más interesantes que se pueden llevar a cabo en un aula.

Las cinco claves para que un proyecto tenga éxito son las siguientes:

  1. La primera gira en torno a una pregunta clave que se debe hacer al alumnado “¿qué quiero saber?” (los alumnos deben discutir y consensuar la respuesta), y estaría unida a los objetivos curriculares que se quieren conseguir. Esta pregunta puede que parezca no tener nada que ver con el currículo de la asignatura o asignaturas (si es interdisciplinar), pero aquí entraría la “astucia” del profesorado para conducirlos hacia los objetivos curriculares.
  2. La segunda clave reside en que el alumnado se ilusione, se sienta protagonista y colabore en el diseño del proyecto. La experiencia demuestra que ante producciones propias son mucho más responsables y respetuosos frente al trabajo.
  3. La tercera sería trabajar de forma cooperativa, en equipos de no más de cuatro personas, para que cada una de ellas aporte lo mejor de sí misma, se fomente la corresponsabilidad (el éxito o fracaso es tarea de todos), el respeto por las opiniones ajenas, la consecuciòn de acuerdos… Así se tiene en cuenta la diversidad del alumnado, formando grupos heterogéneos, en los que unos se apoyan en otros para así superar mejor las dificultades en el proceso de aprendizaje que se hayan detectado en el aula.
  4. La cuarta clave para trabajar bien por proyectos estaría muy relacionada con la anterior ya que se deben tener en cuenta las Inteligencias Múltiples. “Todos somos inteligentes en algo”. Por eso, atendiendo a la heterogeneidad del equipo, es muy conveniente formar grupos en los que cada persona aporte sus inteligencias y entre todos se sumen en su totalidad. Es difícil conseguir que en el mismo grupo aparezcan todas, pero es habitual que coincidan al menos cuatro o cinco. Esta “diversidad complementaria” está muy unida a las actividades, que se diseñarán atendiendo a todas estas inteligencias, lo más conveniente es preparar al menos una por cada inteligencia, es decir, ocho.
  5. La quinta clave para el éxito reside en elegir cuál va a ser el Producto Final de este proyecto, es decir, cómo y en qué soporte se va a plasmar todo este trabajo. Hay muchas opciones: por ejemplo un vídeo, un collage, una dramatización, un mural o una presentación para hacerlo público a otros compañeros.  Es muy importante que a este producto final se le de toda la publicidad posible en el propio centro, en la web y en las redes sociales. 

Puede suceder que se comience por este último punto, y tiene su lógica: se decide desde el principio cuál será el producto final, lo que ayudará al diseño de las actividades que  llevarán a los objetivos y así poder contestar a esa pregunta que fue el origen de todo.

¿Y cuál es el papel del profesor?

El papel es importantísimo: acompaña, asesora, guía, prepara herramientas de evaluación del proyecto y controla que los equipos cumplan con sus tareas (trabajo agotador en clase pero, si todo funciona, muy, muy gratificante).

Concluyendo, el aprendizaje por proyectos es una forma de trabajar en el aula más dinámica, potencia la curiosidad y creatividad del alumnado, fomenta la ayuda entre iguales y crea un ambiente de respeto y tolerancia hacia otras opiniones, ya que todas las decisiones deben estar basadas en el acuerdo y el consenso. ¡Un buen ejercicio de democracia!.