
Puede que la curiosidad mate al gato, pero gracias a la curiosidad la humanidad ha llegado hasta donde está.
Los alumnos del Colegio San Gabriel son muy curiosos y les gusta experimentar, por lo que dedicar un tiempo de clase a que lo hagan les da oportunidad de poner en funcionamiento el pensamiento de orden superior, ya que tienen que predecir, formular preguntas y establecer una conclusión.
Enseñarles a experimentar y no solo a observar pasa por seguir un método, “El método científico“.
Después de experimentar con las propiedades del agua y sus características, les lancé la pregunta “¿por qué los barcos flotan?” y ellos siguieron los pasos que ya habíamos trabajado y que son los siguientes:
- La pregunta.
- Formular una hipótesis.
- Investigar sobre el tema.
- Probar su hipótesis con un experimento.
- Observar.
- Escribir una conclusión.
Las hipótesis que formularon fueron bastante sorprendentes:
- Porque están huecos por dentro.
- Porque pesan poco.
- Porque el agua del mar es más densa ya que tiene sal.
En conclusión, la hora de los experimentos es una actividad muy recomendable que funciona muy bien y que atrapa a los chicos en un mar de expectación.



