En la comunidad educativa de San Gabriel, el valor y la dedicación de las mujeres trabajadoras son el núcleo de nuestro éxito y crecimiento. En la antesala del Día de la Mujer Trabajadora, es momento de reconocer y celebrar el inmenso impacto que estas mujeres tienen en la vida diaria de nuestro colegio. Desde el equipo directivo hasta el personal de apoyo en cada esquina del plantel, su compromiso incansable y su contribución invaluable son fundamentales para mantener viva la llama del aprendizaje y la excelencia en nuestro colegio. Este texto es nuestro pequeño homenaje a algunas de estas figuras cuyos esfuerzos incansables hacen de San Gabriel un lugar verdaderamente excepcional.
El equipo directivo, con su destacada representación femenina, se erige como un ejemplo de liderazgo y diligencia. Siempre al pie del cañón, guiando con empatía, impulsando constantemente el progreso y el bienestar de nuestros alumnos y alumnas.
Pili, nuestra incansable guardiana de la portería, siempre yendo más allá de sus deberes asignados. Su inquebrantable espíritu y disposición para ayudar hacen que sea querida por todos los niños del colegio. Es un pilar fundamental. Mª Carmen, con su eficiencia y amabilidad, es el alma de la organización escolar. Su trabajo detrás de bastidores garantiza el buen funcionamiento de todas las actividades administrativas y facilita el trabajo de todo el personal docente y no docente.


El equipo de cocina merece un aplauso especial por el deleite que nos brindan con cada comida. Su trabajo es la fuente de energía que impulsa el aprendizaje y el crecimiento de nuestros estudiantes. Siempre dispuestas a atender cualquier solicitud con una sonrisa. Su calidez y hospitalidad hacen que cada comida sea más que una simple experiencia gastronómica.


Las mujeres que integran el equipo de limpieza, con su labor meticulosa, mantienen nuestras aulas y pasillos impecables, creando un ambiente propicio para el aprendizaje y la creatividad. Su amor por nuestros niños es evidente en cada gesto y acción.
Las monitoras, con su dedicación y cariño, enriquecen la experiencia educativa de nuestros estudiantes más allá del aula. Su presencia amorosa y su compromiso con el bienestar emocional de los niños son invaluables para el desarrollo integral de cada uno de ellos.
No podemos pasar por alto el gran número de mujeres que conforman nuestro cuerpo docente. Con su pasión por la enseñanza y su dedicación a la formación de las futuras generaciones, estas mujeres son modelos a seguir para nuestros estudiantes,inspirándolos a alcanzar su máximo potencial.
En San Gabriel, las mujeres no solo son parte de nuestra comunidad escolar, sino que son su corazón y su alma. En este Día de la Mujer Trabajadora, honramos su labor, su fortaleza y su infinito compromiso con el crecimiento y la educación de nuestros niños.

Desde la creatividad hasta la resiliencia, cada una de ellas deja una marca indeleble en la vida de nuestros estudiantes y en el tejido mismo de nuestra institución. En un mundo en constante cambio, su liderazgo y su ejemplo continúan guiando el camino hacia un futuro más brillante y equitativo para todos.



