Las causas más comunes del estrés a corto y largo plazo en adolescentes pueden surgir por demandas de trabajo, presión familiar antes resultados negativos académicos, problemas de convivencia con compañeros de clase, amistades nuevas, en el inicio de un curso escolar por tener nuevos compañeros, compañeras y profesores…
¿Qué es el estrés y cómo se diferencia de la ansiedad?
El estrés es un conjunto de cambios que experimentamos en nuestro cuerpo ante una sobrecarga de situaciones que superan nuestros recursos.
No hay que confundirlo con la ansiedad, no es lo mismo, ya que ésta es un desorden tanto mental como físico que se experimenta ante la anticipación de una amenaza, sea esta más o menos probable.
Para la gente de a pie, el estrés tiene connotaciones negativas, pero lo cierto, es que el estrés puede ayudarte a sobrevivir en una situación peligrosa. Un poco de estrés a corto plazo o agudo puede incluso resultar útil. Por ejemplo, tener que entregar un trabajo en una fecha límite te empuja a terminarlo a tiempo. Una vez que el trabajo es entregado, el estrés desaparece.
En cambio cuando el estrés es a largo plazo, o estrés crónico, es decir cuando se prolonga durante semanas, meses, o más, éste puede dañar la salud, el cuerpo actúa como si estuviera siendo amenazado.
¿Y cómo afecta el estrés a la salud física y mental?
- El estrés puede afectar a la salud de forma directa y también de forma indirecta. De forma directa serían los cambios que produce en el funcionamiento del cuerpo (en nuestro sistema inmunológico, digestivo, etc.) y estos propician la enfermedad. Las personas responden al estrés de diferentes formas, entre otras, enfermarse con más frecuencia de lo habitual, tener más problemas de estómago o dificultad para digerir los alimentos, también problemas para dormir y dolores de cabeza frecuentes.
- El estrés cuando aún está más prolongado, el cuerpo actúa como si estuviera en peligro, esto puede influir en el desarrollo de problemas de salud graves, que incluye la depresión, ansiedad, enfermedad del corazón, presión arterial alta o diabetes.
- El estrés puede afectar indirectamente incrementando los factores de riesgo, adoptando comportamientos que no favorecen a nuestra salud (fumar, alcohol, insomnio, alimentación).
La respuesta del estrés tiene muchos síntomas, en los adolescentes se pueden percibir tanto cambios físicos como psicológicos:
Cambios físicos:
- Modificaciones en la actividad motora (más agitado, nervioso)
- Descenso de apetito
- Aumento o pérdida de peso
- Dificultad para dormir o dormir demasiado
- Malestar estomacal
- Músculos tensos y dolores de cabeza
Cambios emocionales:
- Irritabilidad, preocupación y más agresividad
- Estado de ánimo deprimido
- Incapacidad de concentración
- Aislamiento social
- Lloros frecuentes o inestabilidad emocional persistente

Técnicas de relajación para adolescentes y cómo enseñarlas
Aprender a manejar el estrés puede ayudar a que duermas mejor, tengas mayor energía en el día a día, tengas una menor tensión muscular, estés de mejor humor, mejorar la actividad académica, tengas una mejora en tus relaciones interpersonales y experimentes una mejoría en el malestar psicológico que el estrés te estaba produciendo. Además, manejar el estrés puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades en un futuro, manteniendo una mente y cuerpo saludables.
Practicar ejercicios de respiración profunda, mindfulness o relajación muscular progresiva antes y durante la época de exámenes puede calmar el cuerpo y la mente. Por ejemplo, respira hondo varias veces antes de empezar a estudiar o antes del examen. En nuestro colegio San Gabriel practicamos estas técnicas con el proyecto “Muévete y respira en San Gabriel”.
Técnicas recomendadas
Para conseguir reducir el estrés y manejar cómo lo afrontamos, se pueden aplicar una variedad de técnicas de relajación:
- Respiración diafragmática: aprender a controlar la respiración puede disminuir la activación corporal, ayuda a la liberación del estrés, y consiste en inhalar profundamente por la nariz, llenar los pulmones hasta que el vientre se encoja durante unos segundos. Al exhalar lentamente por la boca, el aire sale suavemente por tu boca, soltando el vientre durante unos segundos.
- Relajación múscular progresiva de Jacobson: consiste en tensar y destensar los músculos en una secuencia. Existen una variedad de audios y pautas en internet para poder seguirla correctamente.
- Meditación: existen múltiples modalidades → visualización, musicoterapia, escaneo corporal… Se trata de explorar y probar la que más encaje con el adolescente, ya que la técnica escogida tiene que ser de su agrado.
- Mindfulness: es una técnica de atención al presente para estar en el “aquí y ahora”.
Es importante practicar las técnicas mencionadas de manera consciente y habitual para poder aprovechar los beneficios que éstas nos ofrecen. Es decir, aprovechar momentos del día en los que el estrés aumenta para aplicarlos y también de manera diaria antes de dormir, o en momentos de ocio para mantener un estado más calmado.

Señales de alerta: cuándo buscar ayuda profesional
Algunas señales de alarma que pueden indicar la necesidad de buscar ayuda profesional más intensiva y específica serían:
- La persistencia e intensidad de los síntomas, tanto físicos como psicológicos, pese a haber aplicado las técnicas de relajación no mejoran. Si el estrés no está disminuyendo al aplicar las técnicas o incluso aumenta.
- El rendimiento escolar sigue siendo bajo, las notas no mejoran, la desmotivación persiste y la falta de concentración es notable.
- El adolescente presenta o aumenta conductas de riesgo (uso de alcohol, drogas, autolesiones, conductas impulsivas).
- Aislamiento: el adolescente no se abre emocionalmente, no quiere participar en actividades sociales o no quiere pasar tiempo con su familia.
Buscar ayuda inmediatamente si: hay ideas suicidas, autolesiones o problemas de salud relacionados con la experiencia de estrés. El tratamiento profesional es eficaz tratando la sintomatología del estrés, además de proporcionar herramientas que el adolescente podrá aplicar en su vida adulta.
Apoyo emocional de la familia y la orientación académica en San Gabriel
El ambiente familiar es importante para que el adolescente adquiera herramientas de afrontamiento para los problemas de la vida diaria.
Por lo tanto, intentar preservar un ambiente tranquilo y seguro será importante para que el adolescente pueda abrirse emocionalmente, a la vez que considere su propia casa como un refugio para poder procesar sus preocupaciones y afrontarlas de manera funcional y sana.
El apoyo y la orientación académica es fundamental para las familias y tutores, y esto en el Colegio San Gabriel se trabaja desde el Departamento de Orientación ya desde etapas tempranas, para ayudar a llevar estas situaciones de estrés que pueden aparecer a lo largo de la etapa escolar.
Hay que tener cuidado con las exigencias que se les ponen a los hijos. Está bien fomentar el estudio, la práctica de deportes y actividades. Pero tener en cuenta las preferencias, gustos y límites de sus hijos es importante para entender si se les está exigiendo de más o no.
Los padres son ejemplo en capacidades de afrontación y resolución de problemas, por lo que es beneficioso que también aprendan técnicas de relajación y las apliquen regularmente, incluso conjuntamente con sus hijos.
La adolescencia es una época de cambios físicos y emocionales. Es fundamental mostrar paciencia, apoyar y animar a hablar a los hijos, pero también respetar si les cuesta expresar sus preocupaciones y darles tiempo para sentir la confianza de hablar sobre sus problemas. Muchas veces, estar presente, saber qué tienen a sus padres disponibles para apoyarles es más beneficioso que insistir todo el rato en hablar con ellos.
Aurora Frías Ortega
Tutora 1º ESO y Profesora de Ciencias



