Aprovechando que el pasado miércoles 20 de diciembre celebramos en nuestro colegio la llegada de la Navidad, aprovechamos para charlar un ratito con nuestro director titular, el Padre Pablo Gonzalo, quien desde hace unos años, es la representación Pasionista en Zuera.

SG- La celebración de Navidad en la iglesia del colegio es uno de los momentos más especiales del año, nos juntamos todos, desde los más pequeños a los más mayores ¿Cómo es prepararla? ¿Cómo haces para dinamizarla para que la Palabra llegue a todos nuestros alumnos y a todos nuestros profesores?
PG– La verdad es que es un efecto natural. Se trata de ver lo cotidiano del colegio, de ver cómo vivimos, cómo aprendemos, cómo crecemos. Creo que también se puede decir cómo nos queremos los unos a los otros, con aciertos con errores… y transformarlo en vivencia y transformarlo en liturgia. La palabra liturgia no tiene por qué ser una cosa rara. La palabra liturgia habla de lo que celebras y de lo que haces que los demás celebren contigo. De modo que cuando estamos en el colegio y yo creo que en estos últimos años estamos aprendiendo de la importancia del silencio, del canto de la aplauso, de la emoción, de la conmoción…
En definitiva son las ganas de vivir. Entonces ¿dónde me inspiró? en el lugar de la vida, que es el colegio ¿cómo me inspiro? sin duda alguna de los rostros de nuestros chavales, de nuestros profesores y de nuestra gente, la del colegio ¿cuál es el resultado? la alegría de lo que hacemos Celebración
SG- La Navidad es un momento de familia, de fe ¿Cómo se siente como director de un colegio esa combinación? ¿Cómo se ve en las familias de nuestros alumnos?
PG- Es la fe en las familias. La sagrada familia, Jesús, José y María forman ni más ni menos que una familia normal. Es curioso que Dios cuando quiso hacerse de los nuestros lo que buscó fue la normalidad, fue la cosa más preciosa que tenemos, de modo que al final quiso hacerse de nuestra condición y quiso tener un padre y una madre y vivir así ese ritmo de familiaridad. Para mí vivir la Navidad en familia, es vivir la Navidad, porque Navidad es Natividad, es nacimiento. Yo creo que todas las familias, cualquier forma de familia puede aprender a vivir en conjunto. Navidad es comunidad, es para vivir en comunidad.
SG- Si algo caracteriza al colegio San Gabriel es el trato cercano, la familiaridad, el acompañamiento, de hecho todos los años aparecen por los pasillos exalumnos con ganas de ver a sus profesores y de recordar sus tiempos en el colegio ¿Crees que eso marca la diferencia?
PG- Es la diferencia, pero se la deseo a cualquier colegio. La familiaridad es la forma de vivir. Nosotros no somos un colegio grande o pequeño, más o menos importante. Nosotros somos un colegio familiar y el carisma pasionista, así viene impreso por San Pablo de la Cruz, lo que hace es que lo que hagamos lo hagamos en familiaridad. Esto significa que lo que haces tú, lo haces en familia, de modo que cuando lo haces en familia al final todo es para bien. Y esto es importante, educar no solamente es obtener resultados o aprendizajes. La meta final es aprender en familia a vivir
SG- San Gabriel es un colegio religioso, ¿Cómo se consigue que la religión se adapte a las necesidades de nuestras familias, a los tiempos actuales, al contrarreloj de la vida moderna?
PG- Es religioso, pero curiosamente la palabra religión significa religo, que es unidad. Esto se consigue cuando nuestras creencias se pueden compartir aunque a veces tengan diferencias, porque en la diferencia un colegio aprende. De modo que el colegio va haciendo camino dentro de un ideario y ese ideario ofrece otra palabra que va unida a la religión, que es libertad, es comprensión, es saber que no estamos solos. Nosotros para enseñar estos valores necesitamos del sustento de quien los apoya. Y es verdad, es un colegio religioso pero porque creemos que la oferta que hizo Cristo Jesús es en favor de todo hombre y de toda mujer y de todo tiempo y de todo lugar. La Escritura dice que nos convoca a hombres y mujeres de toda raza, lengua, pueblo y nación. Bienvenidos, eso es San Gabriel.
SG- Tú no solo eres religioso, también eres docente, empatizas perfectamente con los profesores que a veces, no lo tienen fácil para llevar su tarea a cabo. ¿Crees que la labor de los docentes está ahora mismo en el punto de mira?
PG- Sí, no solo empatizo sino que comparto vuestro propio destino. Soy docente desde hace muchos años, soy docente en la universidad y me siento entre compañeros que luchamos para que el educar sea una maestría. Antaño el maestro era una figura que lo era todo, era una parte importantísima para la sociedad. Educaba y enseñaba. Hoy en día se nos pone difícil esa tarea. Creo que es importante recordar a las familias que es fundamental que confíen en los profesores, que los profesores siempre hemos sido el cuerpo que enseña, educa y añade. Que lo que hacemos es comprometer la educación de la familia y que gracias al cuerpo docente, tu hijo o tu hija se está convirtiendo en un hombre o en una mujer, eso es lo que hay que agradecer a los docentes. Que más allá de un sueldo, lo que somos es vocación. Vocación por la enseñanza, por educar. Y esto es una obra de Dios.
SG- El 2024 viene cargado de celebraciones. No solo San Gabriel en febrero, que es otra de esas celebraciones que pasamos todo el curso esperando, sino la celebración de los 75 años que los Pasionistas llevan en Zuera ¿Qué se siente al seguir ese legado? ¿qué se siente al ser el representante de esa congregación que hace 75 años llegó a Zuera y decidió apostar por la enseñanza?
PG- Es algo muy hermoso porque evidentemente, los pasionistas que han pasado por aquí son muchos y había que agradecerles a cada uno de ellos el tesón y la entrega. Es verdad que ahora en este tiempo histórico me toca a mí ser este representante, como le podía tocar a otro, pero siempre es una emoción recoger un testigo. Porque lo que una congregación hace es dar testimonio y por lo tanto para darlo necesitan testigos. Yo creo que es todo lo bueno vivido. Todo lo bueno que ya se vive y evidentemente todo testimonio no es para vivir del recuerdo sino para proyectarse hacia el futuro, de modo que todo lo bueno que esté por venir. En este caso soy al que le tocan los 75 años del porvenir, que recogiendo la historia pasada materializa el presente y proyecta hacia el futuro. Es una acción de gracias de memoria reconocida.
SG- ¿Hay algún acto especial que se nos pueda adelantar?
PG- Claro que sí. Hoy mismo hemos arrancado en este tiempo de navidad, anunciando en un contexto de liturgia que llega el 75 aniversario. Pienso que el día de San Gabriel también será muy importante porque girará en torno a estos 75 y aunque ese día siempre es importante para nosotros, ahora es memoria agradecida de modo particular. Y por supuesto el final del curso tendrá una gran sorpresa. Todo año jubilar tiene su comienzo y su final. Diciembre tendrá otro gran evento, aunque todo el año estará salpicado de ellos. 75 años dan para mucha memoria, a Dios gracias.
SG- Por último, ¿qué te gustaría decirles a los lectores de nuestro blog?
PG- Sí, que me parece importante que os sintáis también escuchados, así como nosotros tenemos la oportunidad de hablar, que os sintáis agradecidos, como nosotros estamos agradecidos, y que más allá del mero recuerdo, es precisamente la familiaridad la que nos hace sentir a los unos y los otros en tono San Gabriel. Los que somos, los que nos escucháis, los que camináis, somos San Gabriel. Agradeceros esta lectura, y que sigáis siendo San Gabriel.
Mil gracias Pablo, por dedicarnos este rato y ¡Feliz Navidad a todos!



