Hoy en día, debido al modelo globalizado de sociedad en  que vivimos, resulta primordial el bilingüismo. Progresivamente aumentan a diario las relaciones entre diferentes países a todos los niveles y el inglés, principalmente, se ha establecido como uno de los idiomas de referencia.

El aprendizaje de este idioma aporta una mayor seguridad a los alumnos para enfrentarse a las necesidades de esta sociedad globalizada y es por ello que, actualmente, muchos centros educativos han optado por una enseñanza bilingüe como es nuestro caso pero… ¿por qué en Educación Infantil? A menudo se compara al niño como un “libro en blanco” o una “esponja” que absorbe todo, y esto  es debido a que en los primeros años de la infancia, es cuando se desarrollan determinadas zonas del cerebro fundamentales en el aprendizaje lingüístico. Cuanto más pequeño sea un niño, más facilidad tendrá para familiarizarse y aprender otro idioma que no sea el nativo a través de la escucha del mismo en su entorno educativo, pues es en estos años cuando el cerebro del niño presenta una plasticidad que va perdiendo según va creciendo hasta llegar a la edad adulta.

 Ser bilingüe no solo facilita al niño su integración en el mundo globalizado en que estamos inmersos sino que además le aporta una serie de beneficios en su desarrollo personal e intelectual: 

  • Aumenta su capacidad de comunicación alternando ambos idiomas según sus necesidades.
  • Desarrolla su atención selectiva, concentrándose en los detalles importantes.
  • Estimula su creatividad y favorece su aprendizaje; al usar dos idiomas, el niño tiene acceso a diferentes culturas (literatura, tradiciones, medios de comunicación…)

En esta etapa, el niño aprende de forma natural, sin esfuerzo, por imitación.

¿Cómo adaptamos el bilingüismo en Educación Infantil en nuestro Centro Educativo? ¡Del modo más simple posible!

El niño, cuando comienza Primero de Educación Infantil con tres años, probablemente sea la primera vez que entre en contacto con un idioma diferente al suyo materno y, por tanto, es necesario que éste le resulte atractivo. 

Para fomentar su “curiosidad” programamos unas actividades en las que el niño se sienta implicado con el idioma, que favorezcan un aprendizaje ameno, dinámico, comunicativo e interactivo. Así pues, realizamos una variedad de actividades con diferentes materiales. 

Comenzamos las sesiones con una asamblea donde se establecen unas rutinas en clase: frases cotidianas, saludos, despedidas, expresiones meteorológicas de cada día, etc. 

En el Colegio San Gabriel, abordamos el bilingüismo a través del estudio del fonema y su grafía, con una metodología multisensorial: imágenes, sonidos, gestos… que facilitan su aprendizaje a todos los alumnos sin excepción.

Consideramos de gran importancia desarrollar una metodología básicamente comunicativa y lúdica ya que el uso de la lengua es la herramienta de comunicación entre los propios alumnos y entre ellos y su profesor.

Nuestro alumnado es motivado a través situaciones comunicativas  cotidianas que incluyen historias, canciones, ilustraciones, vídeos, humor y, especialmente, gamificaciones, que son el uso de técnicas, elementos y dinámicas propias de los juegos. Así mismo, adaptamos el método Flipped classroom con los más pequeños y utilizamos herramientas TICS que nos permiten el aprendizaje lingüístico de una manera  entretenida, divertida. 

Y sobre todo, algo muy importante para el buen desarrollo de nuestras sesiones lectivas, es que tenemos en cuenta que cada niño es diferente y adaptamos el aprendizaje del idioma a su necesidad particular; buscamos que se familiarice con él poco a poco, sin crear un sentimiento de obligatoriedad o imposición. Cada niño debe seguir su propio camino de aprendizaje pero siempre guiado y apoyado por su profesor.