Ambiente Aula Trabajo Proyectos

El proceso enseñanza-aprendizaje es considerado, entre otros, uno de los elementos clave de la educación. Siendo así, dicho proceso se ha convertido en objeto de estudio y análisis para numerosos profesionales, con el objetivo de desarrollar y adaptar de manera eficaz las metodologías utilizadas en las aulas, y conseguir de esta manera la formación más adecuada para generaciones de niños y jóvenes en una sociedad en constante cambio y desarrollo.

En los últimos años, muchos son los docentes que han optado por dejar atrás aquellas clases magistrales y que han apostado por otras metodologías alternativas, como es el trabajo por proyectos,  con las que el ambiente de aula se convierte en un elemento fundamental y motivador para impulsar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El trabajo por proyectos

En San Gabriel defendemos una de las metodologías más rompedora en los últimos años por su gran eficacia a nivel cognitivo: el trabajo por proyectos. Esta metodología no solamente trabaja muchos de los  factores que intervienen en el proceso de adquisición del conocimiento, como el pensamiento, el lenguaje, la percepción, la memoria, el razonamiento, la atención… sino que también desarrolla otras competencias clave que forman parte de la experiencia y que fomentan el desarrollo intelectual, como la resolución de problemas, el trabajo cooperativo y la toma de decisiones.

El ambiente en el aula durante el trabajo por proyectos

Durante el aprendizaje por proyectos es fundamental que las aulas se adapten a unas condiciones óptimas para llevar a cabo un trabajo en grupo y conseguir un ambiente agradable en el espacio de trabajo grupal. Los grupos suelen estar compuestos por parejas o hasta por cinco componentes. El objetivo siempre es el mismo: promover las metodologías activas otorgando al estudiante el rol principal y hacerle dueño de su propio aprendizaje, que será guiado durante todo el proceso por el docente, tanto de forma grupal como individual. Además, debemos añadir la ayuda que se proporcionan unos estudiantes a otros para lograr sus metas. 

En nuestro centro, todo el mobiliario de las aulas ha sido específicamente elegido para facilitar la comunicación entre los estudiantes. Los estudiantes se sientan en grupos de 4 personas para favorecer la interacción entre ellos. Como añadido, se decidió que eliminar las puertas de las aulas ayudaría a los estudiantes a autocontrolar y moderar el volumen de la voz y que además, invitaría al alumnado a moverse por el colegio con libertad, y bajo permiso del docente, para completar sus trabajos en los diferentes espacios que puedan necesitar.

Nuestros proyectos en la ESO

En San Gabriel, la mayoría de los contenidos son trabajados en las diferentes asignaturas mediante pequeños proyectos de unas pocas sesiones. Sin embargo, también se llevan a cabo numerosos proyectos a otros niveles y durante todo el curso, en las diferentes etapas educativas.

En la ESO, durante este curso escolar, los estudiantes de 1º, 2º y 3º han participado en los proyectos ADUNAR, que no solo recogen ciertos contenidos de la gran mayoría de asignaturas que se imparten, sino que también son proyectos internivelares en los que interactúan los estudiantes de ambos cursos, con el objetivo de conocerse un poco más. Durante estos proyectos, los grupos de trabajo se basan en una rúbrica para ir elaborando el material necesario que dará lugar al producto final del proyecto.

1º de ESO ha tenido la oportunidad de sacar su lado más creativo realizando una revista digital con numerosas secciones que van desde la publicidad y el marketing hasta pasatiempos en diferentes idiomas y en los que las matemáticas jugarían un papel esencial.

Pero mucho más allá de los contenidos, en San Gabriel pensamos en la importancia que tiene la orientación académica de los estudiantes y su bienestar entre nosotros. Por eso, 1º y 4º de ESO participan en un proyecto en el que los más grandes de la ESO orientan a los recién llegados a esta nueva etapa educativa. Por ello, se dedican varias sesiones a lo largo del curso en las que el departamento de orientación organiza actividades con el objetivo de conocerse un poco mejor y llegar así a conseguir entre ellos ese vínculo de compañerismo.

Parece pues evidente que el ambiente que se crea en el aula durante el trabajo cooperativo fomenta y facilita, siempre y cuando las condiciones del aula sean óptimas, el aprendizaje de los estudiantes, que llegan a ser los protagonistas de su trabajo. De esta manera, en nuestras aulas se seguirá apostando por el trabajo por proyectos y por superarnos en cada uno de ellos.